
Suelo tomar partes de mi vida como referencia para mis relatos o cuentos. Pero esta vez es diferente. Es cómo si me hiciera una entrevista a mí mismo, narrando los hechos de una noche muy movidita. Remontémonos al principio de todo.
Trasnochar. No dormir, vigilia, insomnio. Son muchas las palabras para definir el estar despierto por la noche. La mayoría de las personas lo consideran perjudicial, ya que cambia el ciclo de sueño y esto afecta enormemente al organismo y a la homeostasis. Pero a veces, un hecho que no debería de haber pasado condiciona una serie de acciones que terminan en un buen desenlace. Esto fue lo que me pasó a mí.
[3:20-3:35]
Era una noche normal, yo estaba viendo anime (a las 3:45 de la madrugada, quizás mas tarde) cuando sentí un quejido en la oscuridad. Lo ignoré, pensando que sería parte de los sonidos de fondo del capítulo de anime (estaba viendo uno de suspense y terror, "Ghost Hound" , con lo cual no me parecía raro escuchar eso de fondo) así que simplemente lo omití. Pero el siguiente no lo pude omitir, ya que fue más alto y estaba descargando más anime, no viéndolo.
[4:00]
Me levanté, con la certeza de que sería mi abuela la que producía el sonido (muchas veces se queja durmiendo por el dolor de espalda, cosas de la edad ) pero no era así. Lo comprobé, ya que me dirigí a la habitación de mi abuela (toda la casa estaba sumida en el más profundo silencio, que sólo era perturbado por las respiraciones de mi familia mientras dormían, además de algún sonido de los electrodomésticos.) y me quedé quieto para identificar el origen del sonido. Una vez mas, una especie de quejido llegó hasta mis oídos. No era mi abuela. No era mi ordenador. Se me cruzaron dos ideas en la cabeza. La primera era que algo o alguien se había metido en el portal del edificio (como un mendigo o algo así) y la otra que era producto de mi imaginación (esta última me asustó bastante). Descarté la primera por que el sonido no se correspondía a alguien o algo que estuviera 3 pisos más abajo que yo (vivo en un 3º y cuento con un buen oído). La segunda... no podía saber a la primera si me lo había imaginado, así que me quedé inmóvil en el medio del oscuro y lúgrube pasillo, donde esperaba espectante un nuevo gemido.
[4:15]
Mis espectativas se cumplieron y un gemido volvió a introducirse en mis oídos. Esta vez, identifiqué el origen del sonido. Venía del piso de arriba donde según mi información solo vivía una jubilada que pasaba de los 55 quizás 60. O 70. No identifico muy bien la edad de los ancianos. La otra persona que podía estar allí era su sobrino (el cual había causado disturbios en la casa, llegando a venir la policía un día) así que desperté a mi madre (eran ya las 4:35 mínimo) para comprobar una vez más que el sonido venía de arriba. Ambos llegamos a la conclusión de que algo estaba pasando. Mi mente no podía dejar de barajar posiblidades, desde una probable caída hasta un derrame cerebral o un golpe del sobrino. Alarmado, por la posibilidad de que mi vecina estuviera en apuros, subí en bata con mi madre y una raqueta como escolta. Pegué mi oreja derecha a la puerta y comprobé que la frecuencia de los sonidos bajaba cada vez más. También escuche algunos golpes. Las posibilidades de que se hubiera caído o hubiera tenido una recaída en algún tipo de enfermedad aumentaron.
[4:30-4:35]
Bajamos otra vez a mi casa y llamamos al 112. Nos dijeron que teníamos que ver si ella misma nos abría la puerta. Vamos, para descartar una falsa alarma. Lo hicimos y no abría. Acudimos al 112 una vez más, los cuales dijeron que mandaban unos policías, los cuales se encargarían de la situación. Me senté en el sofá de la sala atento a lo que escuchaba. (5:20 am) Por fin, escuchamos como los policías entraba en el inmueble y subían al 4º. Vinieron a decirnos si habíamos intentando contactar con ella y bla bla bla.. Acabaron por romper la cerradura y entrar en la casa. Escuchamos como unos paramédicos subían y un policía bajó a que firmáramos un documento (al parecer no pueden romper una cerradura por que sí, teníamos que decir que había sido en caso de emergencia y bla bla). Al parecer, la señora había sufrido una subida de azúcar o algo así, por que era diabética y se había caído mientras intentaba ponerse la insulina. La encontraron desnuda en su salón, con varios golpes de caída y fiebre.
Aún no sé como se encuentra. Sólo sé que de no haber estado despierto a las 4:00 AM algo malo le habría pasado a mi vecina. Esa noche pasé algo de miedo, inseguridad y sobre todo inquietud. Fue una noche única, estimulante.
Dedicado a los que a veces no duermen cuando deberían.
pd: mi vecina al parecer se encuentra bien ahora. eso me alegra. No fue algo realmente grave, pero por lo menos pude ayudar en algo.

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